Fotografía y resistencia: la clase trabajadora ante la guerra colonial del Rif

Barricada con tranvía en el barrio de Gràcia durante la Semana Trágica de Barcelona, julio de 1909. Fotografía atribuida a Josep Brangulí. Arxiu Nacional de Catalunya.

Barricada con tranvía en el barrio de Gràcia durante la Semana Trágica de Barcelona, julio de 1909. Fotografía atribuida a Josep Brangulí. Arxiu Nacional de Catalunya.

Postal editada por Édition du Libertaire (París)En la imagen aparecen Francisco Ferrer acompañado de Soledad Villafranca. La postal incluye el siguiente texto en francés, cuya traducción es: Francisco FERRER Víctima de la Iglesia Católica, Fusilado el 13 de octubre de 1909 en los fosos del Castillo de Montjuïc. ¡Vergüenza para sus verdugos! Colección Fundación FBS

Postal editada por Édition du Libertaire (París) En la imagen aparecen Francisco Ferrer acompañado de Soledad Villafranca. La postal incluye el siguiente texto en francés, cuya traducción es: Francisco FERRER Víctima de la Iglesia Católica, Fusilado el 13 de octubre de 1909 en los fosos del Castillo de Montjuïc. ¡Vergüenza para sus verdugos! Colección Fundación FBS

A comienzos del siglo XX, el Estado español emprendió campañas militares en el norte de África, impulsadas por intereses coloniales y económicos. La Guerra del Gurugú (1909) fue una de ellas: una ofensiva destinada a asegurar el control de las minas del Rif, presentada ante la opinión pública como una misión patriótica.

Miles de jóvenes, en su mayoría procedentes de familias trabajadoras, fueron enviados a combatir y morir en un territorio que desconocían, sin comprender del todo las razones de una guerra ajena. Mientras tanto, quienes disponían de recursos podían eludir el servicio militar, haciendo recaer el peso del conflicto sobre los sectores más humildes.

La ocupación del monte Gurugú fue acompañada por una intensa campaña de propaganda visual. Fotógrafos como José Demaría López “Campua” y Alfonso Sánchez García, conocido como Alfonso, difundieron imágenes de combates, cadáveres, fusilamientos y llegadas de tropas en revistas ilustradas como Nuevo Mundo y en la serie El Álbum de la Guerra de Melilla [1]entre otros. Estas fotografías no eran neutrales: construían una narrativa de heroísmo frente a un supuesto enemigo bárbaro, ocultando el carácter invasor del ejército español y silenciando el expolio de recursos.

En Cataluña, el rechazo al reclutamiento forzoso desembocó en un levantamiento popular conocido como la Semana Trágica de Barcelona. Durante varios días de julio de 1909, fábricas cerradas, barricadas y enfrentamientos con el ejército reflejaron el profundo malestar de la clase trabajadora. La respuesta del Estado fue implacable: se declaró el estado de guerra, se desplegaron tropas y se reprimió con dureza a la población civil. Hubo más de un centenar de muertos, cientos de detenidos y cinco condenas a muerte, entre ellas la del pedagogo y librepensador Francesc Ferrer i Guàrdia, que fue ejecutado.

Ferrer fue un maestro catalán que fundó la Escuela Moderna en 1901, un proyecto educativo laico y libre, donde se enseñaba sin religión ni castigos. Su objetivo era recoger las aspiraciones de la Institución Libre de Enseñanza y formar personas críticas, capaces de pensar por sí mismas, en una época en la que la educación estaba dominada por la Iglesia.

Su ejecución, tras un juicio considerado una farsa, provocó protestas en todo el mundo. Entre quienes alzaron la voz se encontraban Premios Nobel como Anatole France, George Bernard Shaw y Romain Rolland.[2]Ferrer se convirtió en símbolo internacional de la lucha por la libertad de pensamiento. Postales como la que se conserva en los fondos de la Fundación FBS fueron parte de esa denuncia internacional. Asimismo, un medallón conmemorativo forma parte de este fondo.

Fachada de la Iglesia de San Antonio Abad, fototipia. Ángel Toldrà i Viazo Ediciones, Barcelona, 1909.Colección Fundación FBS

Fachada de la Iglesia de San Antonio Abad, fototipia. Ángel Toldrà i Viazo Ediciones, Barcelona, 1909. Colección Fundación FBS

La postal, editada por Édition du Libertaire de París, contiene el siguiente texto, cuya traducción del francés es la siguiente:

Francisco FERRER
Víctima de la Iglesia Católica,
Fusilado el 13 de octubre de 1909
en los fosos del Castillo de Montjuich
¡Vergüenza para sus verdugos!

El levantamiento fue también una explosión de anticlericalismo. La quema de conventos y escuelas religiosas expresó el rechazo popular a la alianza entre la Iglesia y el poder militar. Para muchos, el clero simbolizaba la complicidad con un sistema que enviaba a la clase trabajadora a morir en guerras coloniales. La protesta no fue solo contra la guerra, sino contra una estructura que legitimaba la desigualdad desde el púlpito.

En este contexto, la fotografía no documenta: construye un relato. Un relato que evita toda reflexión sobre las causas profundas del conflicto y anestesia la conciencia crítica de la sociedad. Revisar hoy estas imágenes exige una mirada atenta que cuestione su función, su contexto y su legado.

En los fondos de la Fundación FBS se conserva una valiosa colección de 100 postales que documentan los efectos de la Semana Trágica. Las postales, impresas en fototipia, fueron editadas por Ángel Toldrà i Viazo (Barcelona, 1867–1956). Muestran los estragos causados por la quema de conventos, iglesias, escuelas religiosas y otros edificios vinculados a la Iglesia, en el marco de un levantamiento que combinó el rechazo al reclutamiento forzoso con un profundo sentimiento anticlerical.

Lejos de ser simples documentos visuales, estas postales forman parte de una estrategia de representación que oscilaba entre la denuncia, el sensacionalismo y la propaganda. Muchas fueron producidas por estudios comerciales que vieron en el conflicto una oportunidad de negocio, mientras que otras circularon como testimonio gráfico.

 

Juantxo Egaña

 


[1] Sanchez Vigil, Juan Miguel. La fotografía en las guerras de África (1859-1927). Editorial Fragua. Madrid, 2021

[2] Rocker, Rudolf. En la Borrasca (Años de destierro). Editorial Tupac. Buenos Aires, 1949.